jueves, 6 de noviembre de 2008

TOP 5 - restaurantes

Prometí que haríamos un "TOP 5" de todas las cosas que vimos y vivimos, pero la verdad es que ha tomado más tiempo del que pensaba. También debo reconocer que desde que llegamos, hace casi dos meses, ha habido otros viajes y otras fiestas que no he dejado registradas. No sé si valgan la pena, pero bueno, irán llegando en todo caso, tal vez, o tal vez no.

Hoy tengo el "TOP 5" de restaurantes, pero primero el brainstorming para ver cuáles son los nominados. En orden cronológico clasificarían:
Manhattan: Chola (restaurante indio, el favorito de Diego Jara y familia), Meskeren (restaurante etíope en el Village), Jing Fong (el chino de Chinatown en que comimos dim sum).
Washington: solamente comimos en un restaurante, muy bueno, por cierto, en Georgetown, pero no me acuerdo del nombre y no lo apunté. Le preguntaré a Marce.
Shenandoah National Park: recuerdo felizmente el barbecue sandwich que me comí la noche que dormimos en el parque, y el ambiente del bar donde comimos, pero no sé si clasifica como "TOP 5".
Chapel Hill: nos encantó el Weaver Street Market. Tanto que repetimos. Dos mañanas, dos desayunos ahí.
Charleston: una noche fuimos a cenar cangrejo, diría que en el Charleston Crab House. Venía en un cubo o balde azul, con mazorca, papas, salchicha y langostinos, todo con polvito picante por encima. Fue delicioso.
Savannah: Mrs. Wilkes Boarding House es una pasada, no sólo por la comida, sino por la experiencia de comer en familia y compartir la mesa con seis extraños.
St. Augustine, FL: el Harry's Seafood Bar & Grill estaba muy bueno, la verdad. Sobre todo el crawfish popcorn. Mmmm!
Orlando: además de los barbecues de casa de Gustavo y Rebecca que siempre fueron campeones, las alitas picantes del sports bar al que fuimos estaban maravillosas.
Miami: el mega desayuno de Denny's estaba delicioso. Y la cena de la última noche en el UVA también, muy memorable.

Con todo esto, hemos de hacer un "TOP 5", pero la verdad es que son tan dispares que resulta muy complicado. A lo mejor podría ser por comida:
DESAYUNO - 1. Weaver Street Market; 2. Denny's
COMIDA - 1. Mrs. Wilkes Boarding House; 2. Chola; 3. Harry's Seafood; 4. Jing Fong
CENA - 1. Meskeren; 2. UVA; 3. el Charleston Crab House; 4. el de Washington; 5. el sports bar

Y de los número 1, para mí el mejor es el Mrs. Wilkes por la experiencia y por la delicia de la comida sureña, seguido de cerca por el Meskeren porque nunca había comido comida de Etiopía y me encantó, y también muy cerca los deliciosos desayunos de la cooperativa de Carrboro/Chapel Hill. Pero que conste que está difícil.

Luego más "TOP 5".

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Otros protagonistas


Ya sé que prometí, pero me ha sido imposible cumplir. Llegamos un sábado que finalmente fue domingo (porque el fin de semana fue de fiesta con los amigos), y el lunes a las 9 a trabajar, así, sin tregua ni nada. Y prácticamente no he parado, aunque sí un poco el fin de semana, pero no lo suficiente.


Para la mayoría de los que visitaban el blog desde Barcelona, las historias del viaje han ido llegando. Para los que están lejos, se están demorando un poco más porque aún no he colgado todas las fotos y estas son parte fundamental del recuento del recorrido. Pero bueno, poco a poco, una cosa a la vez (me digo a mí misma, y me lo repito, y me lo vuelvo a repetir, pero me siento impaciente en todo caso). Así es que, sin más, dejo esta entrada y me pongo a las fotos. Incluyo aquí la de los amigos de Miami que se podrán ver así en el blog cuando les mande la dirección.


domingo, 14 de septiembre de 2008

Going back home...

Parece como si después de nuestros días en Orlando no hubiéramos vuelto a tener tiempo de nada... Y sí, fue un poco así.

El lunes fuimos a Epcot Center donde nos tomamos la típica foto con la bola gigantesca que después pondré. Esa noche comimos en Universal Studios con nuestros amables anfitriones y el martes decidimos viajar rumbo a Miami. Ike estaba dejando mucha lluvia en la ciudad y era probable que nos tocara algo de esto en la carretera, pero el Weather Channel (la biblia americana para decidir cómo vestirse cada día y si sacar o no el paraguas) consultado a las 10 de la mañana dijo que el huracán estaba pasando por Key West y tenía rumbo oeste, de modo que a lo mejor habría lloviznas, pero no vientos huracanados. Así es que empacamos maletas y nos fuimos a pasar el día en Sea World, con ballenas, delfines, leones marinos, focas, una morsa, una nutria, tiburones, y una montaña rusa para compensar la carencia de ellas que había sido la honda decepción de A. en Epcot. A las 5 y media, ya sin poder dar un paso más en ningún parque de atracciones, cogimos el carro y emprendimos el viaje hacia el sur por el Florida Turnpike y luego la I-95, la carretera que nos había ido llevando en nuestro recorrido.

Llegamos a Miami a las 10 de la noche con todo éxito, habiendo tenido que soportar apenas una lluvia fuerte pero muy breve en un pedacito de camino a mitad de la ruta. La casa de Camila, nuestra anfitriona 1A, es muy bonita, en primera línea de playa, con vistas al mar y ruido de olas toda la noche. Fantástica. Fue muy rico llegar y verla, y hacerla partícipe de nuestras aventuras y de las cosas que nos habían quedado faltando. Al día siguiente cumplimos una muy importante: fuimos a Dennys, un restaurante de cadena que a mí me gusta mucho, que es además un diner típico donde te atiende Anna Mae que viene cafetera en mano a servirte más café. Con la excepcion de Anna Mae que se llamaba Tikky o algo así, todo lo demás fue perfecto. Ese día fue turismo por Miami con Camila al volante, viendo el downtown, Coral Gables con sus calles españolas, más calles de Miami y luego Lincoln Road, Miami Beach, desde donde caminamos a la casa. A. se dio un baño en el mar (era un día nublado, húmedo hasta lo imposible, con muchas olas y solo unos cuantos que hacían surf con cometas) y lo vimos desde el apartamento en el piso 14 con binoculares. Esa noche el cansancio hizo que decidiéramos quedarnos en la casa, pedimos una pizza, cantamos karaoke, y nos reimos. Cuando llegó Pablo del viaje de negocios en que estaba dijo que parecíamos de una fraternidad -había unas 20 botellas vacías de cerveza, la caja de Dominos Pizza, los Doritos con Jalapeño Cheddar Dip, en fin, todo lo necesario para una frat party...

El jueves Camila y Pablo tenían que ir a trabajar, y A. y yo nos fuimos a los Everglades. Con la advertencia de que el "Mosquito level" estaba "HIGH", compramos un repelente y nos bañamos en él para evitar que nos picaran demasiado. El recorrido desde la puerta del parque hasta Flamingo, el punto más meridional del parque y casi que de la Florida, exceptuando los cayos, son unas 40 millas de ver animales: varios pájaros, lagartijas, arañas, mosquitos... de repente, cruzando la calle, una tortuga... y en una pequeña laguna, un cocodrilo que nos miraba. Llegamos a tiempo para coger un barco que nos llevó por un canal viendo más animales, más pájaros de todo tipo, más cocodrilos y aligators con sus crías, una enorme culebra roja y, siempre la posibilidad de encontrar manatíes y delfines. No aparecieron, desafortunadamente. O mejor, no aparecieron ahí. Saliendo del barco caminamos un poco por el centro de visitantes y vimos otro gran aligator en una zanja y luego, en el embarcadero del lado del mar (los canales son de agua dulce y salada, el mar está ahí abajo y es solo salado), A. detectó un manatí. Resultaron ser dos. No salieron en las fotos, por supuesto, pero es verdad que ahí estaban.

Día completo con muchos animales y por la noche los amigos, Pablo y Camila y Mauricio y Verónica. Comimos en UVA, delicioso, y hablamos mucho y contamos muchas historias de todo tipo. Creo que A. también se divirtió.

Dormir y despertar en nuestro último día de viaje. Viernes. Desayuno fantástico con mis tíos en el hotel Ritz-Carlton, luego intentar hacer unas últimas compras y de repente ya era hora de despedirse, de nuevo.

Fue un recorrido inolvidable. Pasamos delicioso. Luego irán detalles del viaje de vuelta y las fotos. Prometo.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Savannah, San Agustin y Orlando

En Savannah, en un bar, nos pidieron identificacion para confirmar que eramos mayores de edad y podiamos beber. Al principio me senti halagada, pero luego me di cuenta de que era una cosa que le hacian a todos, viejitos canosos incluidos...

Nuestro bed & (casi-que-no) breakfast encantado. En una ventana se puede ver a Anna, la fantasma que habita el "17 hundred 90".

Conquistador espanyol visitando sus antiguas posesiones. O en otras palabras, A. en San Agustin, FL, con canyones y balas.

En casa de Gustavo y Rebecca con Diego que bajo desde Nueva York solo para vernos (bueno, y para escapar de la tormenta que amenazaba NY y que aqui no se ha dejado ver aun).

domingo, 7 de septiembre de 2008

Go Chicago Bears!


En el camino hacia Orlando veniamos haciendo un breve balance de lo que habia sido este viaje por el momento. Todo es positivo, por supuesto, y los detalles ya vendran. Sin embargo, entre las cosas que aun le quedaban pendientes a A. estaban ir a un bar a ver un partido de futbol americano y preferiblemente tener un equipo por el cual ir. Le dije que tal vez aqui encontraramos lo que buscabamos y cual no seria nuestra sorpresa al llegar y enterarnos de que Rebecca, la esposa de mi amigo Gustavo, nuestros anfitriones en Orlando, era una gran fan de los Chicago Bears.

Esta noche fuimos a un "Sports Bar" con muchisimos televisores, la mayoria de los cuales proyectaba el partido de los Chicago Bears contra los Indianapolis Colts. Vestidos con atuendos del equipo, asistimos a la primera victoria de los Osos esta temporada que empezaba hoy. Tomamos cerveza y comimos nachos y alitas... todo lo tipico americano. Gracias a Rebecca y a Gustavo aprendimos un monton de este gran deporte y A. se convirtio en un nuevo fan de los Chicago Bears. Ha prometido solemnemente seguir rigurosamente la trayectoria del equipo durante esta temporada. En sus favoritos pronto se contara http://www.chicagobears.com/.

Manyana fotos y mas historias.

sábado, 6 de septiembre de 2008

Esquivando huracanes

Sabado, 8:45. A. en la ducha y casi todo listo para salir. Hace dos tardes llegamos así Savannah procedentes de Charleston. Nos ha encantado el Sur. Todo: la gente, las ciudades, las costas, incluso la comida a pesar de que nuestro estómago esta un poco en huelga de tanto frito! (me temo que nos estamos haciendo viejos...)

Luego vendran mas detalles de estos días. Por ahora solo un update para que sepan que vamos esquivando huracanes con todo éxito pues ya evitamos a Hannah y con un poco de suerte nos salvaremos de Ike.

En la próxima entrega fotos y mas sobre los americanos y el clima.

martes, 2 de septiembre de 2008

Otras fotos


A. en el Shenandoah National Park. Daniel, Pia, Isa, Axel y Lucian, nuestros anfitriones en el campus de la universidad de Chapel Hill.