miércoles, 24 de septiembre de 2008

Otros protagonistas


Ya sé que prometí, pero me ha sido imposible cumplir. Llegamos un sábado que finalmente fue domingo (porque el fin de semana fue de fiesta con los amigos), y el lunes a las 9 a trabajar, así, sin tregua ni nada. Y prácticamente no he parado, aunque sí un poco el fin de semana, pero no lo suficiente.


Para la mayoría de los que visitaban el blog desde Barcelona, las historias del viaje han ido llegando. Para los que están lejos, se están demorando un poco más porque aún no he colgado todas las fotos y estas son parte fundamental del recuento del recorrido. Pero bueno, poco a poco, una cosa a la vez (me digo a mí misma, y me lo repito, y me lo vuelvo a repetir, pero me siento impaciente en todo caso). Así es que, sin más, dejo esta entrada y me pongo a las fotos. Incluyo aquí la de los amigos de Miami que se podrán ver así en el blog cuando les mande la dirección.


domingo, 14 de septiembre de 2008

Going back home...

Parece como si después de nuestros días en Orlando no hubiéramos vuelto a tener tiempo de nada... Y sí, fue un poco así.

El lunes fuimos a Epcot Center donde nos tomamos la típica foto con la bola gigantesca que después pondré. Esa noche comimos en Universal Studios con nuestros amables anfitriones y el martes decidimos viajar rumbo a Miami. Ike estaba dejando mucha lluvia en la ciudad y era probable que nos tocara algo de esto en la carretera, pero el Weather Channel (la biblia americana para decidir cómo vestirse cada día y si sacar o no el paraguas) consultado a las 10 de la mañana dijo que el huracán estaba pasando por Key West y tenía rumbo oeste, de modo que a lo mejor habría lloviznas, pero no vientos huracanados. Así es que empacamos maletas y nos fuimos a pasar el día en Sea World, con ballenas, delfines, leones marinos, focas, una morsa, una nutria, tiburones, y una montaña rusa para compensar la carencia de ellas que había sido la honda decepción de A. en Epcot. A las 5 y media, ya sin poder dar un paso más en ningún parque de atracciones, cogimos el carro y emprendimos el viaje hacia el sur por el Florida Turnpike y luego la I-95, la carretera que nos había ido llevando en nuestro recorrido.

Llegamos a Miami a las 10 de la noche con todo éxito, habiendo tenido que soportar apenas una lluvia fuerte pero muy breve en un pedacito de camino a mitad de la ruta. La casa de Camila, nuestra anfitriona 1A, es muy bonita, en primera línea de playa, con vistas al mar y ruido de olas toda la noche. Fantástica. Fue muy rico llegar y verla, y hacerla partícipe de nuestras aventuras y de las cosas que nos habían quedado faltando. Al día siguiente cumplimos una muy importante: fuimos a Dennys, un restaurante de cadena que a mí me gusta mucho, que es además un diner típico donde te atiende Anna Mae que viene cafetera en mano a servirte más café. Con la excepcion de Anna Mae que se llamaba Tikky o algo así, todo lo demás fue perfecto. Ese día fue turismo por Miami con Camila al volante, viendo el downtown, Coral Gables con sus calles españolas, más calles de Miami y luego Lincoln Road, Miami Beach, desde donde caminamos a la casa. A. se dio un baño en el mar (era un día nublado, húmedo hasta lo imposible, con muchas olas y solo unos cuantos que hacían surf con cometas) y lo vimos desde el apartamento en el piso 14 con binoculares. Esa noche el cansancio hizo que decidiéramos quedarnos en la casa, pedimos una pizza, cantamos karaoke, y nos reimos. Cuando llegó Pablo del viaje de negocios en que estaba dijo que parecíamos de una fraternidad -había unas 20 botellas vacías de cerveza, la caja de Dominos Pizza, los Doritos con Jalapeño Cheddar Dip, en fin, todo lo necesario para una frat party...

El jueves Camila y Pablo tenían que ir a trabajar, y A. y yo nos fuimos a los Everglades. Con la advertencia de que el "Mosquito level" estaba "HIGH", compramos un repelente y nos bañamos en él para evitar que nos picaran demasiado. El recorrido desde la puerta del parque hasta Flamingo, el punto más meridional del parque y casi que de la Florida, exceptuando los cayos, son unas 40 millas de ver animales: varios pájaros, lagartijas, arañas, mosquitos... de repente, cruzando la calle, una tortuga... y en una pequeña laguna, un cocodrilo que nos miraba. Llegamos a tiempo para coger un barco que nos llevó por un canal viendo más animales, más pájaros de todo tipo, más cocodrilos y aligators con sus crías, una enorme culebra roja y, siempre la posibilidad de encontrar manatíes y delfines. No aparecieron, desafortunadamente. O mejor, no aparecieron ahí. Saliendo del barco caminamos un poco por el centro de visitantes y vimos otro gran aligator en una zanja y luego, en el embarcadero del lado del mar (los canales son de agua dulce y salada, el mar está ahí abajo y es solo salado), A. detectó un manatí. Resultaron ser dos. No salieron en las fotos, por supuesto, pero es verdad que ahí estaban.

Día completo con muchos animales y por la noche los amigos, Pablo y Camila y Mauricio y Verónica. Comimos en UVA, delicioso, y hablamos mucho y contamos muchas historias de todo tipo. Creo que A. también se divirtió.

Dormir y despertar en nuestro último día de viaje. Viernes. Desayuno fantástico con mis tíos en el hotel Ritz-Carlton, luego intentar hacer unas últimas compras y de repente ya era hora de despedirse, de nuevo.

Fue un recorrido inolvidable. Pasamos delicioso. Luego irán detalles del viaje de vuelta y las fotos. Prometo.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Savannah, San Agustin y Orlando

En Savannah, en un bar, nos pidieron identificacion para confirmar que eramos mayores de edad y podiamos beber. Al principio me senti halagada, pero luego me di cuenta de que era una cosa que le hacian a todos, viejitos canosos incluidos...

Nuestro bed & (casi-que-no) breakfast encantado. En una ventana se puede ver a Anna, la fantasma que habita el "17 hundred 90".

Conquistador espanyol visitando sus antiguas posesiones. O en otras palabras, A. en San Agustin, FL, con canyones y balas.

En casa de Gustavo y Rebecca con Diego que bajo desde Nueva York solo para vernos (bueno, y para escapar de la tormenta que amenazaba NY y que aqui no se ha dejado ver aun).

domingo, 7 de septiembre de 2008

Go Chicago Bears!


En el camino hacia Orlando veniamos haciendo un breve balance de lo que habia sido este viaje por el momento. Todo es positivo, por supuesto, y los detalles ya vendran. Sin embargo, entre las cosas que aun le quedaban pendientes a A. estaban ir a un bar a ver un partido de futbol americano y preferiblemente tener un equipo por el cual ir. Le dije que tal vez aqui encontraramos lo que buscabamos y cual no seria nuestra sorpresa al llegar y enterarnos de que Rebecca, la esposa de mi amigo Gustavo, nuestros anfitriones en Orlando, era una gran fan de los Chicago Bears.

Esta noche fuimos a un "Sports Bar" con muchisimos televisores, la mayoria de los cuales proyectaba el partido de los Chicago Bears contra los Indianapolis Colts. Vestidos con atuendos del equipo, asistimos a la primera victoria de los Osos esta temporada que empezaba hoy. Tomamos cerveza y comimos nachos y alitas... todo lo tipico americano. Gracias a Rebecca y a Gustavo aprendimos un monton de este gran deporte y A. se convirtio en un nuevo fan de los Chicago Bears. Ha prometido solemnemente seguir rigurosamente la trayectoria del equipo durante esta temporada. En sus favoritos pronto se contara http://www.chicagobears.com/.

Manyana fotos y mas historias.

sábado, 6 de septiembre de 2008

Esquivando huracanes

Sabado, 8:45. A. en la ducha y casi todo listo para salir. Hace dos tardes llegamos así Savannah procedentes de Charleston. Nos ha encantado el Sur. Todo: la gente, las ciudades, las costas, incluso la comida a pesar de que nuestro estómago esta un poco en huelga de tanto frito! (me temo que nos estamos haciendo viejos...)

Luego vendran mas detalles de estos días. Por ahora solo un update para que sepan que vamos esquivando huracanes con todo éxito pues ya evitamos a Hannah y con un poco de suerte nos salvaremos de Ike.

En la próxima entrega fotos y mas sobre los americanos y el clima.

martes, 2 de septiembre de 2008

Otras fotos


A. en el Shenandoah National Park. Daniel, Pia, Isa, Axel y Lucian, nuestros anfitriones en el campus de la universidad de Chapel Hill.

Unas fotos






Algunas fotos en la casa de Marce con Rodrigo y luego con los Paulina y Santiago. En el Shenandoah National Park. En el Days Inn de Bedford. En el lago remando.

lunes, 1 de septiembre de 2008

On the road

Empezamos el recorrido saliendo del aeropuerto de D.C. y tomando rumbo al este hacia Front Royal, un pueblo de nada donde empieza el Skyline Drive del Shenandoah National Park. Dejamos atras la lluvia de D.C. para encontrar cielos parcialmente nublados con bastantes claros soleados y de nuevo calor. La primera parte sin mucha novedad hasta llegar a la entrada al parque. Pagas $15 y tienes derecho a un mapa donde esta indicado todo lo que veras, todos los puntos para mirar, los hostales, las zonas de camping, en fin, las siguientes 105 millas bien senyalizadas.

La verdad es que es un parque genial. Hay muchos animales que de repente aparecen, mas que nada ciervos pero tambien pajaros varios, y los arboles estan por todas partes. Luego miras y ves el valle del Shenandoah River (en mi cabeza la cancion de John Denver) y todas las montanyas y hacia el oeste casi casi West Virginia. Encontramos un sitio genial para dormir en el Skyland Lodge, con la actuacion musical esa noche de "Carodenn", Carolyn y Dennis, una mujer y su marido con la guitarra que tocaban por propinas cualquier cancion de una lista de 100. No pedimos ninguna, pero fue como si hubieran adivinado nuestro gusto musical, pues oimos a Jefferson Airplane, Janis Joplin, Beatles...

Por la manyana amanecimos rodeados de montanyas y viendo hacia el valle sobre Luray, y manejamos lo que nos quedaba para salir, parando aqui y alla a mirar. Ademas bajamos a una cascada para hacer un ratito de ejercicio que necesitabamos. Finalmente llegamos a almorzar a Charlottesville, el pueblo donde vivio Jefferson en la gran casa de Monticello (que no visitamos) y donde queda la Universidad de Virginia que jugaba un partido de football en casa justo a esa hora. Los UVA Cavaliers perdieron ante los USC Trojans en el juego inaugural de la temporada. Una lastima. Charlottesville es bonito, o al menos lo es la calle principal donde estuvimos un rato. Luego mas carro y llegar hasta un lugar llamado Peaks of Otter en el Blue Ridge Parkway, donde esperabamos tener la misma suerte de la noche anterior. No hubo tal y nos toco ir a dormir a un Days Inn (nuestro primer motel cutre) en medio de la carretera cerca de Bedford, el pueblo donde se conmemora el D-Day memorial el 6 de junio (a que nadie sabia que existia un D-Day memorial???).

El plan dominguero consistio en alejarnos rapidamente de este pueblo para ir a un lago grande que se veia en el mapa. Smith Mountain Lake nos esperaba. Alquilamos una canoa e hicimos un paseo por el lago viendo las casitas, barcos, jetskis y kayaks, bajo un cielo gris que amenazaba lluvia. Felizmente no hubo tal y conseguimos llegar a la orilla secos y salvos. Decidida la ruta hacia North Carolina pensamos que seria buena idea almorzar en Danville. Pero en Danville no hay basicamente nada, asi es que comimos en un Subway de las afueras y luego continuamos. Habiamos quedado de llegar donde Daniel a las 7, nos daba tiempo a tomar un cafe y nos parecio que Greensboro era una buena opcion. Pero en Greensboro no hay nada -los domingos hay menos que nada- y el unico lugar abierto resulto no vender cafe! Carro de nuevo y rumbo a Chapel Hill. Las perfectas indicaciones de Daniel nos trajeron hasta el 108 Manchester Place desde cuyo sotano, adecuado para los abuelos y las visitas, escribo estas palabras.

Daniel y Pia han sido anfitriones maravillosos, y Axel, Lucian e Isa tres ninyos encantadores. Esta manyana desayunamos en el Weaver Street Market. Por recomendacion de Lucian y Axel comimos pancakes y huevitos. Yo, por supuesto, no me pude resistir al banana nut muffin y al biscuit, y para compensar un poco de fruta. Todo delicioso... Luego dimos una vuelta por Chapel Hill, por le campus y Franklin St., para que vieramos que no viven en medio de un bosque (aunque al llegar habia dos venados esperandonos a una manzana de la casa y por la noche hay luciernagas y cigarras que no paran de sonar). Estamos en medio del campo, y no. Esto es America.

Ahora es el momento de la siesta y todos duermen arriba. La vida con ninyos. Yo aprovecho el silencio y este espacio para escribir y pensar en lo que ha sido. Aun queda mucho por venir y por ver.

Pendientes

Washington D.C. es la capital de esta gran nacion y conmemora en todas partes a todos los heroes. Ademas de una muy buena seleccion de museos de todos tipos, de los cuales pudimos disfrutar apenas una parte, hay "memorials" a Washington, a Lincoln, a Jefferson... a quien se les ocurra y tenga billete y a quien no tiene billete tambien. Es una ciudad muy bonita y muy civilizada en que la gente espera a que cambie el semaforo peatonal a verde para poder cruzar la calle, aunque no venga ningun carro. Los dos dias que pasamos recorriendola fueron maravillosos. Las noches con Marce y Rodri, y las manyanas con Santi y Pauli tambien fueron fantasticas. Ya lo dije antes pero lo repito ahora, me disfrute a mi amiga aunque hayan sido pocos dias.

El viernes paseamos un poquito por Alexandria, todo el tiempo en carro porque no paraba de llover. Es un pueblo bonito, cerca de D.C., donde ademas de casitas de ladrillo y una bajada al rio, hay un Chipotle (comimos ahi y nos acordamos de Diego) y almacenes de saldos de GAP y Nine West. Pero llovia, y a las 3 teniamos que llegar a recoger el carro, de modo que nos fuimos pronto despues de comer hacia el aeropuerto a recoger nuestra nave. Tenemos un Dodge Caliber plateado muy grande y comodo, y en el hemos ido haciendo millas y millas.

Esto era lo que les debia, asi es que dejo por aqui para no hacer tan larga esta entrada.