lunes, 1 de septiembre de 2008

On the road

Empezamos el recorrido saliendo del aeropuerto de D.C. y tomando rumbo al este hacia Front Royal, un pueblo de nada donde empieza el Skyline Drive del Shenandoah National Park. Dejamos atras la lluvia de D.C. para encontrar cielos parcialmente nublados con bastantes claros soleados y de nuevo calor. La primera parte sin mucha novedad hasta llegar a la entrada al parque. Pagas $15 y tienes derecho a un mapa donde esta indicado todo lo que veras, todos los puntos para mirar, los hostales, las zonas de camping, en fin, las siguientes 105 millas bien senyalizadas.

La verdad es que es un parque genial. Hay muchos animales que de repente aparecen, mas que nada ciervos pero tambien pajaros varios, y los arboles estan por todas partes. Luego miras y ves el valle del Shenandoah River (en mi cabeza la cancion de John Denver) y todas las montanyas y hacia el oeste casi casi West Virginia. Encontramos un sitio genial para dormir en el Skyland Lodge, con la actuacion musical esa noche de "Carodenn", Carolyn y Dennis, una mujer y su marido con la guitarra que tocaban por propinas cualquier cancion de una lista de 100. No pedimos ninguna, pero fue como si hubieran adivinado nuestro gusto musical, pues oimos a Jefferson Airplane, Janis Joplin, Beatles...

Por la manyana amanecimos rodeados de montanyas y viendo hacia el valle sobre Luray, y manejamos lo que nos quedaba para salir, parando aqui y alla a mirar. Ademas bajamos a una cascada para hacer un ratito de ejercicio que necesitabamos. Finalmente llegamos a almorzar a Charlottesville, el pueblo donde vivio Jefferson en la gran casa de Monticello (que no visitamos) y donde queda la Universidad de Virginia que jugaba un partido de football en casa justo a esa hora. Los UVA Cavaliers perdieron ante los USC Trojans en el juego inaugural de la temporada. Una lastima. Charlottesville es bonito, o al menos lo es la calle principal donde estuvimos un rato. Luego mas carro y llegar hasta un lugar llamado Peaks of Otter en el Blue Ridge Parkway, donde esperabamos tener la misma suerte de la noche anterior. No hubo tal y nos toco ir a dormir a un Days Inn (nuestro primer motel cutre) en medio de la carretera cerca de Bedford, el pueblo donde se conmemora el D-Day memorial el 6 de junio (a que nadie sabia que existia un D-Day memorial???).

El plan dominguero consistio en alejarnos rapidamente de este pueblo para ir a un lago grande que se veia en el mapa. Smith Mountain Lake nos esperaba. Alquilamos una canoa e hicimos un paseo por el lago viendo las casitas, barcos, jetskis y kayaks, bajo un cielo gris que amenazaba lluvia. Felizmente no hubo tal y conseguimos llegar a la orilla secos y salvos. Decidida la ruta hacia North Carolina pensamos que seria buena idea almorzar en Danville. Pero en Danville no hay basicamente nada, asi es que comimos en un Subway de las afueras y luego continuamos. Habiamos quedado de llegar donde Daniel a las 7, nos daba tiempo a tomar un cafe y nos parecio que Greensboro era una buena opcion. Pero en Greensboro no hay nada -los domingos hay menos que nada- y el unico lugar abierto resulto no vender cafe! Carro de nuevo y rumbo a Chapel Hill. Las perfectas indicaciones de Daniel nos trajeron hasta el 108 Manchester Place desde cuyo sotano, adecuado para los abuelos y las visitas, escribo estas palabras.

Daniel y Pia han sido anfitriones maravillosos, y Axel, Lucian e Isa tres ninyos encantadores. Esta manyana desayunamos en el Weaver Street Market. Por recomendacion de Lucian y Axel comimos pancakes y huevitos. Yo, por supuesto, no me pude resistir al banana nut muffin y al biscuit, y para compensar un poco de fruta. Todo delicioso... Luego dimos una vuelta por Chapel Hill, por le campus y Franklin St., para que vieramos que no viven en medio de un bosque (aunque al llegar habia dos venados esperandonos a una manzana de la casa y por la noche hay luciernagas y cigarras que no paran de sonar). Estamos en medio del campo, y no. Esto es America.

Ahora es el momento de la siesta y todos duermen arriba. La vida con ninyos. Yo aprovecho el silencio y este espacio para escribir y pensar en lo que ha sido. Aun queda mucho por venir y por ver.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Chévere si ponen alguna foto. Por ahora me los he imaginado como los protagonistas de una peli gringa, durmiendo en el típico motel de carretera (seguro la habitación de al lado estaba ocupada por algún prófugo) y comiendo en los típicos restaurantes de carretera. Sin embargo, no sé qué tan típicos serán de verdad. Por eso me decepcionó lo de que no hubiera café en Greensboro, pues me imaginaba a la típica camarera con el nombre prendido al uniforme y con una jarra de café eterna.

marivi dijo...

estais guapisimos todos y el dodge tambien.
Me extraña que no hagais referecia a las amenazas del Gustav. Aqui todos los dias dan el parte.
Estais pasando por una tirra llena de
politica, gurra e historia. Que hay de los policos en campaña?
Buen vije!
Marivi