Luego pongo mas detalles de los sitios que hemos visto. Habra que dejar algo para contar a nuestro regreso. Confirmo que Washington es bonito aun a pesar de la lluvia que nos acompanyo ayer por la manyana, y que hay espias por todas partes. Anoche hicimos cena espanyola, pa amb tomaquet, chorizos a la sidra, tortilla de patatas, escalivada, jamon serrano y queso Idiazabal (viva la globalizacion!). Hoy tomamos desayuno americano de pancakes con maple syrup y salsa de frutas.
Ahora salimos de paseo con Marce, Rodrigo, Santi y Paulina, y a las 3 recogemos nuestro carro en el aeropuerto. Y luego, mas.
viernes, 29 de agosto de 2008
jueves, 28 de agosto de 2008
Four score and twenty years ago...
Nueva York el domingo fue dim sum en un restaurante chino, chinatown, east village, NYU, Washington square, Union square, cervecitas y por la noche "Avenue Q" en un teatro de Broadway. "It sucks to be me", cantaban los personajes protagonistas y realmente esa noche A. y yo sentimos lo mismo: tal vez el dim sum, tal vez la cerveza, algo nos dio un intenso dolor de barriga que no nos dejaba ni dormir ni estar en paz. It sucked to be us.
El lunes subimos hasta Columbia University que se preparaba para recibir a sus nuevos estudiantes. Mucho jaleo, mucha gente, mucho tour guiado. Despues un paseito por Harlem y subirnos a un bus que nos llevaba hasta la 48 desde la 125, cambiando los pasajeros de colores a medida que iba continuando el recorrido. Subimos al Rockefeller Center a ver la ciudad desde arriba y el Empire State desde el otro edifcio alto de la ciudad, bastante impresionante. Luego mas bus y llegar hasta NYU, ver a Ana Franco. Maravilloso reencuentro de una larga tarde de cafes y caminar (un poco mas) por SoHo, East Village, Alphabet City... Luego el adios y continuar caminando, Flatiron Building y Madison Square Park para encontrarnos a las 20h con Marti y Montse recien desempacados de Barcelona. Esa noche a pesar del dolor de barriga que continuaba comimos alitas picantes con salsa de queso azul (curiosa combinacion, si, pero la salsa cumple el efecto de reducir un poco el picante). En cualquier caso, para el dolor de barriga no fue la mejor opcion, pero bueno. Vuelta a casa de Diego y gran conversacion sobre las dos cabras y el coche (le suena familiar a alguien?) para amanecer el martes y decir A. "Y si Diego tuviera razon y no fuera esta la respuesta?"
Con la duda a cuestas cogimos el bus NY2DC y vinimos a parar a Washington DC a las 2 de la tarde del martes. Sopita de pollo y un poco de pan, y jugo de manzana para acompagnar. Era todo lo que podiamos comer. Marce nos recogio en el metro y vinimos a su casa in suburbia. Tarde tranquila con Santiago, Paulina y Marce. A. fue al parque con Santi y jugaron al tren toda la tarde, mientras Marce y yo nos poniamos un poco al dia. Fue como si no nos hubieramos dejado de ver un solo dia en estos siete agnos, genial. Comimos en horario infantil una ensalada y una pizza aqui cerquita y despues de que los ninos s fueron a la cama (a las 7) nos quedamos charlando un ratotote mas, hasta media noche.
Miercoles viajar en metro al centro y luego empezar a disfrutar de DC.
Dice Santi que es hora de irnos, asi es que dejo asi por ahora.
Parece que llevaramos mucho tiempo aqui, tal vez por la distancia... Por eso las palabras que encabezan esta entrada, y tambien porque ayer vimos al bueno de Lincoln que me las recordo.
domingo, 24 de agosto de 2008
Between the moon and New York City
Me levanto temprano en el segundo dia de Nueva York y escribo desde un computador sin tildes.
Que buenos dias hemos tenido! Primero salimos con la noticia del inminente nacimiento de Bruno que decidio esperar hasta que nos fueramos para nacer! Lo queremos igual, pero nos hace falta verlo ahora chiquitico, aunque menos mal tiene blog propio. Si quieren chismosear fotos, vean aqui.
Aterrizamos en NY a las 2 de la tarde y en casa de Diego a las 3.30. Estamos en el 750 Columbus Ave., maravillosamente bien ubicados y contentos. Maletas, ducha y salir a caminar. Columbus hacia abajo ibamos cuando nos pasaron, haciendo un ruido infernal, cinco negros jovencitos en motos de motocross. Iban rapidisimo y A., muy adulto, comenta "Donde esta la policia cuando se le necesita?". Continuamos el paseo, cielo azul, pocas nubes, tanques de agua en las azoteas de los edificios, y de repente ruido infernal, cinco motos que suben en contravia por Columbus seguidas de cerca por una camioneta de la policia con las sirenas puestas. "Esto es New York, aqui pasa de todo", diria luego Alejandro, un primo de Diego con quien compartimos apartamento.
A ultima hora llegamos al Museo de Historia Natural. Tan ultima hora era que ni siquiera nos toco pagar a la entrada, y a los cinco minutos de estar paseando sono el anuncio de que cerrarian en 30 minutos. Correr y ver la biodiversidad, los animales marinos, la gran ballena azul, los calamares gigantes, los animales americanos, alces, osos, lobos, zorros, bufalos, quedan 10 minutos, correr mas, fotos, mas fotos, y salir a la calle por Central Park West para continuar bajando, bajando hasta Columbus Circle. Vuelta a la casa y tras tres tequilas (que estabamos esperando a Bruno y habia que ir celebrando), nos fuimos a comer a Le Colonial, un vietnamita delicioso en la 57 con 3. Y decidimos que para esta primera noche lo ideal era ir luego a Time Warner a tomarnos un coctel (la vista sobre el parque con la luna y Nueva York estaban apenas para ir con la cancion que A. llevaba cantando todo el dia!). Yo, por supuesto, pedi un Cosmopolitan (pero dije "a Cosmo", para que pensaran que era una local, amiga de Carrie Bradshaw, ya saben...) y los demas Gin&Tonic y Mojito.
No recuerdo que mas paso despues de eso. Se que llegamos a la casa y que eran las 8 am hora de Barcelona, y que me acoste en la cama y me levante apenas 6 horas mas tarde cuando se hizo de dia. Aguantamos muy bien tras todo el viaje y todo el jaleo, y pasamos muy rico.
Ayer fue sabado de Central Park con ocasionales paradas tecnicas para oir los aportes de "turismo" de Diego que nos mostro un poco mas de como ser un local en NY. No corrimos alrededor del reservorio porque ibamos en sandalias, si no ahi estariamos. Caminamos el parque en diagonal hasta la 60 con 5 y fuimos a comer a CHOLA, un indio magnifico. A la salida pasamos por FAO, la super tienda de juguetes y vimos el show del piano gigante de "Big", ademas de muchas otras cosas como para los ahijados. Alguna cayo. Y luego, of course, al Apple Store, a ver computadores y compradores, tienda llena de regalos como para los padres de los ahijados...
Bajamos en metro hasta Brooklyn y visitamos Pinapple St. y el Promenade con vistas sobre el rio y sobre Manhattan. Una cerveza bien sentaditos en el pasto antes de emprender la marcha para atravesar el Brooklyn Bridge caminando al atardecer. Estuvo genial. Tras City Hall, cogimos Broadway y subimos hasta Tribeca, Canal St., SOHO, Houston y finalmente, en NOHO / West Village cayo otra cerveza en Le Petit Cafe y luego una espectacular comida en un restaurante etiope. Ademas de interesante y rico, esta muy bien de precio por todo lo que ahorran en cubiertos y platos: un solo plato para compartir en la mesa y se come con las manos. Me encanto.
El balance, por supuesto, es muy positivo. Le hemos ido dando la vuelta al mundo gastronomicamente. Hoy iremos a un chino, yo creo, y a lo mejor a comer comida americana, porque estamos en USA, no?
Y las fotos se las debemos para la siguiente entrada.
Que buenos dias hemos tenido! Primero salimos con la noticia del inminente nacimiento de Bruno que decidio esperar hasta que nos fueramos para nacer! Lo queremos igual, pero nos hace falta verlo ahora chiquitico, aunque menos mal tiene blog propio. Si quieren chismosear fotos, vean aqui.
Aterrizamos en NY a las 2 de la tarde y en casa de Diego a las 3.30. Estamos en el 750 Columbus Ave., maravillosamente bien ubicados y contentos. Maletas, ducha y salir a caminar. Columbus hacia abajo ibamos cuando nos pasaron, haciendo un ruido infernal, cinco negros jovencitos en motos de motocross. Iban rapidisimo y A., muy adulto, comenta "Donde esta la policia cuando se le necesita?". Continuamos el paseo, cielo azul, pocas nubes, tanques de agua en las azoteas de los edificios, y de repente ruido infernal, cinco motos que suben en contravia por Columbus seguidas de cerca por una camioneta de la policia con las sirenas puestas. "Esto es New York, aqui pasa de todo", diria luego Alejandro, un primo de Diego con quien compartimos apartamento.
A ultima hora llegamos al Museo de Historia Natural. Tan ultima hora era que ni siquiera nos toco pagar a la entrada, y a los cinco minutos de estar paseando sono el anuncio de que cerrarian en 30 minutos. Correr y ver la biodiversidad, los animales marinos, la gran ballena azul, los calamares gigantes, los animales americanos, alces, osos, lobos, zorros, bufalos, quedan 10 minutos, correr mas, fotos, mas fotos, y salir a la calle por Central Park West para continuar bajando, bajando hasta Columbus Circle. Vuelta a la casa y tras tres tequilas (que estabamos esperando a Bruno y habia que ir celebrando), nos fuimos a comer a Le Colonial, un vietnamita delicioso en la 57 con 3. Y decidimos que para esta primera noche lo ideal era ir luego a Time Warner a tomarnos un coctel (la vista sobre el parque con la luna y Nueva York estaban apenas para ir con la cancion que A. llevaba cantando todo el dia!). Yo, por supuesto, pedi un Cosmopolitan (pero dije "a Cosmo", para que pensaran que era una local, amiga de Carrie Bradshaw, ya saben...) y los demas Gin&Tonic y Mojito.
No recuerdo que mas paso despues de eso. Se que llegamos a la casa y que eran las 8 am hora de Barcelona, y que me acoste en la cama y me levante apenas 6 horas mas tarde cuando se hizo de dia. Aguantamos muy bien tras todo el viaje y todo el jaleo, y pasamos muy rico.
Ayer fue sabado de Central Park con ocasionales paradas tecnicas para oir los aportes de "turismo" de Diego que nos mostro un poco mas de como ser un local en NY. No corrimos alrededor del reservorio porque ibamos en sandalias, si no ahi estariamos. Caminamos el parque en diagonal hasta la 60 con 5 y fuimos a comer a CHOLA, un indio magnifico. A la salida pasamos por FAO, la super tienda de juguetes y vimos el show del piano gigante de "Big", ademas de muchas otras cosas como para los ahijados. Alguna cayo. Y luego, of course, al Apple Store, a ver computadores y compradores, tienda llena de regalos como para los padres de los ahijados...
Bajamos en metro hasta Brooklyn y visitamos Pinapple St. y el Promenade con vistas sobre el rio y sobre Manhattan. Una cerveza bien sentaditos en el pasto antes de emprender la marcha para atravesar el Brooklyn Bridge caminando al atardecer. Estuvo genial. Tras City Hall, cogimos Broadway y subimos hasta Tribeca, Canal St., SOHO, Houston y finalmente, en NOHO / West Village cayo otra cerveza en Le Petit Cafe y luego una espectacular comida en un restaurante etiope. Ademas de interesante y rico, esta muy bien de precio por todo lo que ahorran en cubiertos y platos: un solo plato para compartir en la mesa y se come con las manos. Me encanto.
El balance, por supuesto, es muy positivo. Le hemos ido dando la vuelta al mundo gastronomicamente. Hoy iremos a un chino, yo creo, y a lo mejor a comer comida americana, porque estamos en USA, no?
Y las fotos se las debemos para la siguiente entrada.
jueves, 21 de agosto de 2008
FUERAAAAA!!!!!
OK.
Ya solamente falta terminar de cerrar las maletas, hacer la de mano y salir de la casa.
Y esta tarde más desde la ciudad que nunca duerme.
Ya solamente falta terminar de cerrar las maletas, hacer la de mano y salir de la casa.
Y esta tarde más desde la ciudad que nunca duerme.
Listos... (casi)
Ayer fui a firmar y poner huella para dejar mi tarjeta de residencia haciéndose mientras estoy de viaje, y hoy fui a pedir un permiso para poder volver a entrar a España. Hecha esta vuelta burocrática muy a las 9 de la mañana, me fui a la piscina, muy merecida, y estuve ahí hasta las 12. Pude desconectar de todo lo pendiente mientras nadaba y luego tomaba el sol leyendo Hacia rutas salvajes. Luego cogí el bus y aunque tentada de bajarme en el Borne para hacer unas compras más, decidí que lo sensato era venir a la casa, recoger la ropa tendida, planchar los pantalones arrugados y ponerme de una vez a hacer la maleta.
Ya lo sé que hombres y mujeres somos muy distintos y tenemos ritmos muy distintos, y doy gracias de que así sea, aunque esto a veces me desespere. Yo llevo toda la semana haciendo una maleta mental (listas, listas, muchas listas de cosas por hacer, cosas por comprar, cosas por meter) y me tomé libre el día de hoy para prepararme. A. ni siquiera se tomará la tarde, a pesar de mi insistencia, porque, cuánto tiempo necesita para hacer una maleta? 10 minutos. Está bien, 15. No, en realidad, con 10 es suficiente. En 10 minutos ya tendrá lo que necesita -porque no hay nada que quiera llevar en particular. Tendrá lo bastante.
Yo, en cambio, a pesar de la infinidad de listas, ya saqué 10 camisas, 7 pantalones o faldas, mucha ropa interior, medias, zapatos, sandalias, impermeable, sueter... ya saben, previendo que puedo ir a un restaurante más o menos bien (habrá que ponerse algo bonito), o que lloverá (habrá que usar zapatos y un impermeable), o que por las noches hará un poco de frío (hay que llevar al menos un sueter), o que durante el día hará mucho calor (camisas de manga corta o sin mangas), o que tal vez no haga tanto calor (camisas de manga larga). En fin, que llevo para todas las eventualidades y aún así estoy segura de que se me olvida. (A. ha limitado su lista a un pantalón, unas bermudas, cuatro camisetas y ya lavaremos ropa.)
Mi proceso es el siguiente: he sacado toda la ropa que pienso que puedo necesitar o que quiero llevar, simplemente. La he puesto toda sobre la cama. La estoy dejando reposar mientras leo una versión abreviada de Robinson Crusoe y con mentalidad de náufrago con su vida simplificada ahora procedo a acercarme a la cama rebosante de ropa y objetos para eliminar los más supérfluos (habrá alguno?) y llevarme lo estrictamente necesario. Creo que estoy mentalmente lista.
Y si algo me falta, lo compraré. Al fin y al cabo, son vacaciones, y este es uno de los pequeños placeres que eso incluye.
miércoles, 20 de agosto de 2008
Preparados...

Hoy fue mi último día de trabajo. Estuve todo el día, pero esutve como ausente, con la cabeza en otra parte pensando en las cosas por hacer y en las cosas por llevar, armando casi la maleta mental.
Finalmente salió lo de mi tarjeta de residencia, entonces pasé las primeras dos horas de mi día consciente en la Policía de la calle Guadalajara para firmar y poner la huella. Renovación: check! Mañana me toca pedir la autorización de regreso.
De modo que a las 10 llegué a trabajar y me quedé hasta las 3 y cuarto, aunque en realidad lo que pude hacer fue muy poco. Ya me había puesto bastante al día, creo que no se me olvidó hacer nada, y que dejé todo lo que tenía que dejar entregado o encargado alguien de hacerlo. No soy tan importante, y nada es tan importante.
Ya digo, a las 3.20 salí, caminé hasta la charcutería de Girona, compré chocolates, salí, caminé cuatro manzanas más, llegué al Bulevar Rosa, compré camisetas, salí y a las 4 estaba cogiendo el bus en Paseo de Gràcia, a las 4.20 en la puerta de mi casa, pero por más que corrí no pude llegar antes de que Usain Bolt estuviera preparadolistofuera y hubiera corrido los 200 metros más rápidos de la historia en apenas 19.3 segundos.
Estaré yo así dentro de tres días? Al menos así me sentí cuando por fin pude llegar a la casa con casi todas las cosas hechas. Mañana podré ir a la piscina sin remordimientos.
martes, 19 de agosto de 2008
Las tres P
Dice la teoría que para iniciar un viaje hay que tener a punto las tres "P": pasajes, pasaporte y plata.
Los pasajes están listos y comprados desde hace varios meses. Elegimos Iberia directo para que A. no tenga opción de quedarse en una escala y para que se nos haga más corto. Son solamente 8 horas de aquí a NYC. Así es que nos preparamos para vivir el día más largo de mucho tiempo, pues saldremos a las 11 y 8 horas más tarde será apenas la 1 del medio día, perfecto para llegar a comer a la sombra de los rascacielos.
Los pasaportes a punto, con el visado y al día.
Y la plata también, en forma de tarjeta de crédito y en forma de billetes verdes con el señor Franklin.
Los pasajes están listos y comprados desde hace varios meses. Elegimos Iberia directo para que A. no tenga opción de quedarse en una escala y para que se nos haga más corto. Son solamente 8 horas de aquí a NYC. Así es que nos preparamos para vivir el día más largo de mucho tiempo, pues saldremos a las 11 y 8 horas más tarde será apenas la 1 del medio día, perfecto para llegar a comer a la sombra de los rascacielos.
Los pasaportes a punto, con el visado y al día.
Y la plata también, en forma de tarjeta de crédito y en forma de billetes verdes con el señor Franklin.
lunes, 18 de agosto de 2008
Introducción a la recta final
Ver mapa más grande
A principios de este año, 2008 para más señas, tuve que tomar una nueva decisión. Sin entrar en detalles aburridos y que poco importan en estos momentos, fui yo la que puse la condición, el ultimatum, por así decir. Planteé las dos alternativas, las de siempre, fiesta o viaje, y como la negación a la fiesta fue rotunda, decidí que para seguir mirando adelante había que inventarse un viaje. Y así de sencillo, desde enero de este año, empezamos a pensar en este viaje.
Si hubiera sido un bebé, estaría a punto de nacer.
Pero fue un viaje, y está a punto de empezar.
(Toda esa lora para decir esto, básicamente: que en 4 días nos vamos de viaje.)
El viernes recorreremos nuestros primeros 6.163 kilómetros.
(Haga clic en el link y verá un mapa. Ahora imagine la línea roja que va desde la calle Santa Peronella, número 13, en Barcelona, hasta el aeropuerto JFK de Nueva York, porque yo no supe cómo ponerla.)
jueves, 7 de agosto de 2008
Primer viaje
Y afortunadamente no fue así. Me cuesta pensar en algo más cursi, aunque supongo que para algunas sería el sueño dorado, bailar el vals de los quince años en Viena. Ahora me pregunto porqué el vals precisamente, si a nadie le sale bien el vals, UN dos tres UN dos tres, sí, suena muy fácil, pero puestos a moverse a ritmo de Straus yo prefiero bailar cualquier otra cosa.
El caso es que me tocó viaje. Y fue fantástico. Me acuerdo de pasar delicioso, con mi mamá, mi tía y mi prima Lulú en Fort Lauderdale y Orlando. Creo que cumplí quince en un día de sol en Disney World y me acuerdo que mi mamá nos invitó a comer esa noche pero no pudimos brindar con vino porque éramos menores de edad -no, mi mamá sí podía y mi tía también, pero ni Lu ni yo. Era ilegal y era Estados Unidos.
Tengo un par de fotos por ahí en la casa de mi mamá de ese día y de esa noche, una en que me veo particularmente deforme con los brazos súper largos y las piernas súper largas -sí, es una ilusión óptica, en ese entonces yo ya no era "alta". Y una foto con Lu en que ella sale haciendo cara de culo -me parece que había habido una pelea con su mamá de por medio-, pero en términos generales el recuerdo de ese día y de ese viaje es positivo.
Me tocó viaje y estuvo bien.
Ahora pienso que estuvo bien también porque yo en realidad no quería fiesta y el plan de irme el día de mi cumple y estar en otro país me pareció bien. Y me quedó gustando. En muchos de mis cumpleaños siguientes a pesar de haber podido hacer fiesta, elegí viaje. Me ahorraba los nervios de si la gente vendría o no vendría, de si me llamarían, si se acordarían, si estarían...
Pero desde hace 5 años, elijo fiesta.
Los nervios son los mismos. Felizmente la gente siempre viene.
El caso es que me tocó viaje. Y fue fantástico. Me acuerdo de pasar delicioso, con mi mamá, mi tía y mi prima Lulú en Fort Lauderdale y Orlando. Creo que cumplí quince en un día de sol en Disney World y me acuerdo que mi mamá nos invitó a comer esa noche pero no pudimos brindar con vino porque éramos menores de edad -no, mi mamá sí podía y mi tía también, pero ni Lu ni yo. Era ilegal y era Estados Unidos.
Tengo un par de fotos por ahí en la casa de mi mamá de ese día y de esa noche, una en que me veo particularmente deforme con los brazos súper largos y las piernas súper largas -sí, es una ilusión óptica, en ese entonces yo ya no era "alta". Y una foto con Lu en que ella sale haciendo cara de culo -me parece que había habido una pelea con su mamá de por medio-, pero en términos generales el recuerdo de ese día y de ese viaje es positivo.
Me tocó viaje y estuvo bien.
Ahora pienso que estuvo bien también porque yo en realidad no quería fiesta y el plan de irme el día de mi cumple y estar en otro país me pareció bien. Y me quedó gustando. En muchos de mis cumpleaños siguientes a pesar de haber podido hacer fiesta, elegí viaje. Me ahorraba los nervios de si la gente vendría o no vendría, de si me llamarían, si se acordarían, si estarían...
Pero desde hace 5 años, elijo fiesta.
Los nervios son los mismos. Felizmente la gente siempre viene.
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