
Hoy fue mi último día de trabajo. Estuve todo el día, pero esutve como ausente, con la cabeza en otra parte pensando en las cosas por hacer y en las cosas por llevar, armando casi la maleta mental.
Finalmente salió lo de mi tarjeta de residencia, entonces pasé las primeras dos horas de mi día consciente en la Policía de la calle Guadalajara para firmar y poner la huella. Renovación: check! Mañana me toca pedir la autorización de regreso.
De modo que a las 10 llegué a trabajar y me quedé hasta las 3 y cuarto, aunque en realidad lo que pude hacer fue muy poco. Ya me había puesto bastante al día, creo que no se me olvidó hacer nada, y que dejé todo lo que tenía que dejar entregado o encargado alguien de hacerlo. No soy tan importante, y nada es tan importante.
Ya digo, a las 3.20 salí, caminé hasta la charcutería de Girona, compré chocolates, salí, caminé cuatro manzanas más, llegué al Bulevar Rosa, compré camisetas, salí y a las 4 estaba cogiendo el bus en Paseo de Gràcia, a las 4.20 en la puerta de mi casa, pero por más que corrí no pude llegar antes de que Usain Bolt estuviera preparadolistofuera y hubiera corrido los 200 metros más rápidos de la historia en apenas 19.3 segundos.
Estaré yo así dentro de tres días? Al menos así me sentí cuando por fin pude llegar a la casa con casi todas las cosas hechas. Mañana podré ir a la piscina sin remordimientos.
1 comentario:
Así eres, fantásticamente organizada, eficaz y, sí, RRRRR.... jejejejeje... Suerte en este viaje!
Publicar un comentario